Caso Práctico – Telas y Tejidos

Podemos certificar la eficacia de sus tejidos funcionales e inteligentes, utilizando métodos de prueba tanto sensoriales como moleculares. Gama completa de pruebas textiles con el instituto asociado de Sensenet, Aitex.


El Reto

  • Nuestro cliente estaba desarrollando telas diseñadas para tratar los malos olores. Quería que diseñáramos un protocolo para demostrar la eficacia de su tecnología en el tratamiento de odorantes importantes y comparar la eficacia entre tratamientos.
  • El cliente dosificó los materiales con mal olor a sudor y nos pidió de evaluar los olores residuales de la tela y de evaluar qué tela estaba reduciendo el nivel de olores de manera más efectiva.

 

Nuestra Estrategia

  • El ensayo combinó análisis molecular y sensorial utilizando una técnica llamada Cromatografía de Gases-Olfatometría (también conocida como GC-O o GC-Sniffing) junto con la evaluación molecular a través de la Cromatografía de Gases – Tiempo de Vuelo – Espectroscopia de Masa (GC-ToFMS) para determinar la información sensorial de los productos en función de su composición química.
  • La técnica de GC-Sniffing añade una dimensión de rendimiento adicional al análisis molecular realizado mediante GC-MS, ya que nos permite “oler” el cromatograma.

 

El siguiente protocolo fue desarrollado para el estudio:

 

  • Las muestras de aire del espacio de cabeza se prepararon utilizando microcámaras térmicas. El espacio de cabeza capturó los compuestos volátiles asociados con el olor generado bajo condiciones controladas.
  • Para cada tejido se realizó un análisis molecular “escaneo completo” de la muestra del espacio de cabeza. Este análisis cuantifica las concentraciones de todos los compuestos detectables en el espacio de cabeza.
  • Luego se comparó la composición química de las muestras de aire entre las telas.
  • Además, se llevó a cabo una evaluación sensorial de los componentes químicos individuales, ya que estaban separados por la columna GC. A cada odorante detectado durante la evaluación sensorial se le asignó un descriptor y se evaluó su intensidad de olor. Cuando fue posible, la evaluación molecular se utilizó para identificar las sustancias químicas asociadas con cada respuesta en la evaluación sensorial.
Figura 1. Preparación de la toma de muestras por microcámara térmica.

 

Resultados

El análisis de GC-O nos permitió comparar los odorantes presentes y comparar el rendimiento de los tejidos en la reducción de la concentración de los compuestos olorosos.

Durante la evaluación se identificaron varios compuestos asociados con notas a queso, rancio, ácido y sudoroso. Estos compuestos se distinguieron como uno de los principales contribuyentes del olor a sudor. Entonces se podía usar la intensidad relativa en estos compuestos para comparar las eficacias de las muestras entre ellas.

Tabla 1: odorantes seleccionados percibidos durante GC-O análisis Los resultados mostraron que los tejidos S3, S4 y S5 redujeron las intensidades en compuestos odorantes claves más que los tejidos S1 y S2.

La figura 2 presenta una representación gráfica (gráfico de araña) de los odorantes percibidos durante el GC-O, clasificados por categorías generales.

Las categorías de olores más prominentes son quesos, grasos/cerosos y fenólicos. Aquí podemos ver que las telas S1 y S2 conservaron las desagradables notas de queso, sudor y azufre más que las otras telas en prueba.

Figura 2. Gráfico de araña que representa perfiles generales y una comparación sensorial de las muestras analizadas.

El ensayo demostró cuál de los tejidos era el más eficaz para eliminar el mal olor. Estos datos pueden ser utilizados por nuestro cliente como prueba de la eficacia del producto y para refinar los esfuerzos de I+D.

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